USO RACIONAL DE LA ENERGIA

Las
medidas de Uso racional de la Energía y las fuentes de Energía
Renovables son un instrumento indispensable a la hora de enfocar problemas de
contaminación atmosférica (emisiones de CO2), acústica,
y utilización del agua y poder mejorar la calidad de nuestro entorno
y lograr un desarrollo sostenible.
A raíz de la cumbre de Kyoto, los gobiernos e instituciones consensuaron,
dentro del marco de la Unión Europea, políticas para la consecución
de objetivos medioambientales como la reducción de emisiones de CO2 o
la utilización del 12 % de energías renovables para el 2010.
El objetivo de esta política se materializa en la obligación a
los estados miembros de la Unión Europea a establecer y aplicar programas
relativos a la Certificación Energética de Edificios y fomentar
la utilización de energías renovables con programas europeos,
estatales y regionales basados en subvenciones y ayudas.
Las energías renovables son todas producto de fuentes comunes como: el
sol, el agua y el aire. La energía solar en la actualidad se presenta
como una alternativa con un alto grado de madurez tecnológico enfocada
a aplicaciones tan diversas como el calentamiento de agua sanitaria, calefacción,
producción de electricidad etc.